domingo, 30 de septiembre de 2018

LA EDUCACIÓN TRANSFORMANDO LA REALIDAD DE UN PAÍS


Por: Lourdes Quispe Mamani
Maestra en formación
ESFEM “PR” – U. A. “COBIJA”
U.F.: Historia de la colonización y descolonización

Durante las últimas dos décadas, en la India se ha venido gestando una transformación que ha asombrado al mundo entero. Uno de los pilares fundamentales de esta transformación recae en el área educativa y tecnológica. India se propuso remontar su nivel académico y ser líder en la creación de tecnología para insertarse en la economía del conocimiento, como lo afirma Openheimer en su libro “Basta de Historias”.
El desarrollo tecnológico es producto de la inversión económica en los Institutos Tecnológicos que se ha destacado sobre este gigante asiático, solo fijándonos en Dubái podemos afirmar semejante verdad, pero esta es una espada de doble filo, porque la inversión en las universidades ha logrado formar cientos de ingenieros capaces de hablar inglés y que se desenvuelven de manera competitiva en el mercado mundial; sin embargo, este repunte tiene su contrapartida en la hambruna y la pobreza que ha desarrollado, por la alta competitividad impuesta en su sistema educativo. Este hecho ha desarrollado una marginación de los más pobres, porque en su sistema educativo seleccionan a los mejores estudiantes en sus institutos tecnológicos. La alta competitividad ha generado una creciente tasa de analfabetismo en ese país dejando sin la posibilidad de superarse a los más pobres.
Si nos ponemos a pensar en las políticas educativas implementadas en Bolivia, logramos apreciar que nuestro Modelo Educativo es inclusivo, en comparación a la selectividad que se aplica en la India, desarrollando una élite de estudiantes destacados; no por algo Bolivia se declaró territorio libre de analfabetismo. Nuestro sistema educativo busca la calidad educativa en la comprensión de la totalidad de la naturaleza, de ahí deviene su carácter ecológico (respeto a la Madre Tierra) y lo comunitario, como una forma de velar el bien común (Vivir Bien), además su componente productivo hace que se pueda fomentar el desarrollo tecnológico mediante la producción de tecnologías propias y pertinentes.
En conclusión, los sistemas educativos aplicados en estos países difieren en el sentido ideológico, porque uno es individualista (competitiva), y el otro es comunitario (colectivista); sin embargo, podemos lograr resultados positivos para el desarrollo de los países sin dejar de lado a los más necesitados. Para que exista una revolución educativa que vele por los intereses económicos, no debemos necesariamente someternos al régimen capitalista, porque el fin de la educación no es la destrucción de algunos, sino la complementación entre los habitantes del planeta entero.


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